Santo Domingo.– Mientras millones de personas dirigen este miércoles sus miradas hacia España para presenciar uno de los fenómenos astronómicos más llamativos de los últimos años, los dominicanos no tendrán que esperar demasiado para disfrutar de su propio espectáculo en el cielo.
Apenas 15 días después del eclipse total de Sol de este 12 de agosto, que atraviesa España y otras zonas del hemisferio norte, República Dominicana podrá observar la noche del 27 y la madrugada del 28 de agosto un eclipse parcial de Luna de gran intensidad, durante el cual cerca del 94 % del disco lunar quedará cubierto por la sombra de la Tierra.
El fenómeno podrá contemplarse desde todo el territorio dominicano, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan, y tendrá la ventaja de que, a diferencia de los eclipses solares, no requiere gafas especiales ni ningún otro tipo de protección para observarlo directamente.
El eclipse comenzará en Santo Domingo a las 9:23 de la noche del jueves 27 de agosto, cuando la Luna empiece a entrar en la penumbra de la Tierra. A medida que avance la noche, la sombra terrestre irá cubriendo progresivamente el satélite hasta alcanzar su punto máximo a las 12:12 de la madrugada del viernes 28. Todo el fenómeno, incluida la etapa penumbral, concluirá alrededor de las 3:01 de la madrugada.
En su momento de mayor intensidad, la magnitud del eclipse será de 0.930 y aproximadamente 93.9 % de la superficie visible de la Luna estará oscurecida, por lo que visualmente se acercará bastante a la apariencia de un eclipse total.
De España a República Dominicana
El eclipse lunar dominicano llegará cuando todavía esté fresca la atención internacional provocada por el eclipse total de Sol del 12 de agosto, cuya franja de totalidad atraviesa Groenlandia, Islandia, el norte de Rusia, el Atlántico y España, además de una pequeña zona de Portugal.
España ocupa un lugar privilegiado en este acontecimiento. En ciudades como León la totalidad ocurre alrededor de las 8:28 de la noche, mientras que en Valencia comienza cerca de las 8:32, poco antes de la puesta del Sol. En Madrid, aunque queda fuera de la franja de totalidad, alrededor del 99 % del Sol resulta cubierto.
La NASA ha desplegado incluso investigaciones especiales para aprovechar el fenómeno, utilizando un avión científico de gran altitud y globos para estudiar la corona solar y los efectos que produce sobre la atmósfera el súbito oscurecimiento provocado por el paso de la sombra lunar.
República Dominicana queda fuera de la zona de observación de ese eclipse solar, pero dos semanas después el escenario astronómico cambiará y el país pasará de espectador distante a protagonista.
¿Por qué se oscurecerá la Luna?
Aunque ambos acontecimientos ocurren con apenas 15 días de diferencia, se producen de manera inversa.
En el eclipse solar de este miércoles, la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, proyectando su sombra sobre determinadas regiones del planeta. En el eclipse lunar del 27 y 28 de agosto será la Tierra la que se coloque entre el Sol y la Luna, haciendo que su sombra alcance la superficie lunar.
Esa alineación explica por qué los eclipses solares solo pueden observarse desde determinadas franjas geográficas, mientras los lunares son visibles simultáneamente desde extensas regiones del planeta donde la Luna se encuentre sobre el horizonte.
Durante la fase más intensa del eclipse dominicano, gran parte de la Luna podría adoptar tonalidades oscuras, cobrizas o rojizas. El fenómeno se produce porque parte de la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre antes de alcanzar la Luna, mientras las longitudes de onda más rojizas consiguen atravesarla con mayor facilidad.
Un espectáculo para observar a simple vista
El eclipse podrá ser observado desde Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata, La Vega, San Juan de la Maguana, La Romana, Punta Cana y prácticamente cualquier punto del territorio nacional donde el cielo permanezca suficientemente despejado. Los cálculos astronómicos sitúan el máximo del fenómeno a la misma hora 12:12 a. m. en distintas localidades dominicanas.
No será necesario disponer de telescopios. El fenómeno podrá apreciarse a simple vista, aunque binoculares o telescopios permitirán observar con mayor detalle cómo la sombra terrestre avanza sobre los cráteres y otras formaciones de la superficie lunar.
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